sábado, 9 de abril de 2022

Aviación dominicana; de crisis a un repunte inesperado tras la pandemia.


La economía nacional alza el vuelo con el sector aeronáutico tras los estragos del confinamiento causado por el COVID-19.

Desde el año 2020, a pocos meses de haber iniciado la pandemia, la aviación mundial se vio seriamente afectada. Decenas de países comenzaron a cerrar sus fronteras terrestres, marítimas y aéreas. República Dominicana no fue la excepción y para el 19 de marzo de 2020 el entonces presidente de la República, Danilo Medina, declaró el primer Estado de Emergencia nacional y con ello anunció el cierre de todas las fronteras durante 15 días inicialmente. Bastó con estas declaraciones para que el número de pasajeros en el Aeropuerto Internacional de Las Américas aumentara hacia destinos como Estados Unidos y Europa, según el vocero de dicha terminal aérea Luis López, “en particular de aquellas personas que buscaban salir del país” antes del cierre total. Los vuelos cancelados no se hicieron esperar y el malestar de la población que aún no entendía la magnitud de lo que le esperaba al mundo, se hizo evidente en las distintas terminales del país.

Como muchos otros países de Latinoamérica, uno de los principales sectores de aporte a la economía en República Dominicana es el turismo, un turismo que llega mayormente por vía aérea. El cierre de todas las fronteras pronosticaba el inicio de uno de los periodos de incertidumbre económica más difíciles que podría atravesar la nación en años. Para los dos primeros meses del 2020 se registraba una tasa promedio de ocupación hotelera del 77.4% según las estadísticas elaboradas en conjunto por la Asociación Nacional de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (ASONAHORES), viceministerio técnico del Ministerio de Turismo (MITUR) y el Banco Central de la República Dominicana (BCRD). El país apenas se recuperaba de la campaña mediática negativa de finales de 2019 y según la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), habían ingresado más de un millón de turistas vía aérea en los primeros dos meses del 2020.

En la segunda mitad del mes de febrero, se había comenzado a sentir una reducción en la cantidad de vuelos desde y hacia la República Dominicana, pues ya en algunos países se encontraba en aumento el virus COVID-19. Ovenis José, gerente general de la aerolínea JetBlue en Punta Cana cuenta que luego de marzo 19 de 2020 operaron básicamente con el propósito de transportar de regreso a los turistas que se encontraban en el país. De igual forma, el Gobierno permitía que los nacionales que se encontrasen en territorio extranjero pudieran regresar a suelo dominicano en vuelos comerciales. Luis José López Mena, director de Comunicación Corporativa de Aerodom dijo que para entonces se reflejó una reducción de un 95% en comparación a las estadísticas de pasajeros que circulaban de forma diaria en periodos del 2018-2019 en el Aeropuerto internacional de las Américas. “A penas llegaban cuatro vuelos diarios, los cuales eran controlados de forma minuciosa por la seguridad aeroportuaria” añadió.

Fueron prohibidos todos los vuelos privados y comerciales que transportaran turistas de ingreso al país. En algunos casos se expedían permisos especiales para vuelos nacionales o internos, de ayuda humanitaria, así como para sobrevuelos comerciales o privados según cuenta Claudia Roa, directora de navegación aérea del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC). Para brindar el servicio al menor número de operaciones jamás vistas en el espacio aéreo dominicano, el personal de control de tránsito aéreo dominicano debió seguir laborando, Roa añade que “bajo estrictas medidas de seguridad”. “Diseñamos un horario especial que pudiera cumplir con los requisitos de distanciamiento en la medida de lo posible e implementamos jornadas de desinfección en todas las áreas de la Sede de Navegación Aérea”, dice. En cuanto a las aerolíneas, todas estaban operando a capacidad mínima, la mayoría con costos por encima del promedio usual. Eric Rodríguez, un pasajero frecuente de origen dominicano dice “esos precios eran de locos, cuando cerraron yo tuve que venir a “quisqueya” porque mi mamá enfermó y un ticket que normalmente me costaba 300 dólares, rondaba los 800”, ¡un abuso! Exclama con expresión desdeñosa.

A pesar del cierre de fronteras los aeropuertos nunca cerraron sus operaciones, especialmente el AILA, en el cual los vuelos de carga aumentaron de manera significativa, por la demanda extraordinaria de mascarillas e insumos médicos, que inicialmente llegaron vía aérea. El 9 de junio de 2020 el Ministerio de la Presidencia publicó un documento que contenía el Protocolo para Reactivar los Servicios Aéreos en la República Dominicana. Un conjunto de medidas que de acuerdo con el representante del Cuerpo Especializado en Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC), fueron el resultado de un arduo trabajo conjunto del sector aeroportuario nacional. Entre las medidas dispuestas se encontraban: instalación de marcas apropiadas de piso, asientos, puntos de chequeo, baños, cajeros automáticos y otros. Capacidad de pasajeros sujeta a las políticas de cada aerolínea ajustándose a las recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA). Cierre de todas las áreas de juego infantiles existentes, restricción del uso de elevadores a dos personas, uso obligatorio de mascarillas quirúrgicas, alertas para el personal y pasajeros en pantallas y sistemas de megafonía de las terminales. Equipamiento de los empleados según el riesgo de exposición con cubre bocas, guantes, lentes, botas, entre otras.

Fue así como la aviación dominicana comenzó a resurgir, a pasos pequeños, las aerolíneas retomaron sus rutas convencionales y las personas comenzaron a perder el miedo a viajar. Tanto en los sitios webs oficiales de las compañías aéreas como en páginas especializadas en rastrear “vuelos baratos”, se podían apreciar diferencias significativas en los precios usuales. Nuevas aerolíneas comenzaron sus operaciones en medio de la crisis sanitaria, entre ellas se encuentra Sky Cana, la cual recibió su primera aeronave de capacidad media el 25 de noviembre de 2020 en el Aeropuerto Internacional de Las Américas, un Airbus 321 con configuración de 220 asientos en clase económica y autonomía de vuelo de hasta 5300 kilómetros. Esta aerolínea operará en conjunto con la compañía regional Sky High, la cual tendrá a su cargo la responsabilidad operativa hacia destinos como Anguila, Antigua y Barbuda, Aruba, Bonaire, Curacao, St. Kitts and Nevis, St. Maarten y Tórtola.

El Gobierno dominicano, esta vez de la mano de Luis Abinader, juramentado como presidente constitucional de la República el 16 de agosto de 2020, inició actividades conjuntas con el MITUR, ASONAHORES y el sector empresarial para impulsar el turismo, lo que implicaría un aumento en las operaciones aéreas. José Marte Piantini, presidente de la Junta De Aviación Civil (JAC) aseguro que tiempo después “el país había registrado cifras récords en aumento de pasajeros transportados, consolidándose como destino turístico de la región y retomando de manera progresiva y gradual, el transporte aéreo”. Por su parte, el director de operaciones del hotel LOPESAN Costa Bávaro Resort, David Castillo, afirmó que las medidas gubernamentales tomadas atrajeron el turismo ruso hasta hace poco, y el impulso de programas de tasa 0% de algunas instituciones bancarias propulso el turismo local.

Históricamente, marzo es el mes con mayor volumen de tránsito aéreo en la República Dominicana , debido en parte a la Semana Santa. Los meses considerados como “temporada alta” dentro del sector aeronáutico son diciembre-marzo y julio-agosto, cuenta Alberto Santana, presidente de la Asociación Dominicana de Controladores Aéreos (ADCA). Sin embargo, en esta ocasión fue ligeramente diferente como resultado de la pandemia. En los últimos tres meses de 2020 se registraron 7,148 operaciones aéreas, en las que se transportó a un total de 630,941 pasajeros según las estadísticas oficiales de la JAC. Esto aportó a lo que fue declarado por el MITUR como “el mejor mes de octubre de la historia del turismo en la República Dominicana” en palabras de su ministro, David Collado.

En este sentido, Ovenis José expresa que en la reapertura para todos los mercados el primero de Julio de 2020, las ocupaciones eran bajas ya que solo empezaban a recuperarse, pero que en verano de 2021 el incremento de vuelos alcanzó un 100% sostenido para la compañía que labora, JetBlue. Aunque las fronteras se abrieron oficialmente el primero de julio del 2020, no fue hasta el periodo marzo-abril del 2021 donde realmente se comenzó a estabilizar la cantidad de pasajeros que estaba volando a través de los aeropuertos de todo el país. Actualmente en el 2022 las estadísticas expuestas por Aerodom muestran un flujo de pasajeros similares a períodos anteriores a la pandemia, lo que significa que cuenta con un aproximado de 60 vuelos diarios, procedentes principalmente de Estados Unidos y España. López Mena expresó que Aerodom tiene una positiva visualización a futuro ya que próximamente abrirán nuevas aerolíneas que proporcionarán más ingresos para el país y dijo “se abrirán 30 rutas más en el país con más de cinco aeronaves que estarían en funcionamiento en diciembre de este año 2022, lo que influenciará positivamente en el número de tráfico de viajeros y en la economía de la República Dominicana.

viernes, 1 de abril de 2022

No hace falta ser los primeros sino los más completos


 El periodista Omar Santana dijo en un conversatorio sostenido a través de la plataforma Google Meet con estudiantes de comunicación social  de la Universidad Católica Santo Domingo, que  algunos medios de prensa están perdiendo la creatividad a la hora de redactar sus noticias. “Hay herramientas de google que te permiten monitorear la actividad de tu medio digital y el impacto que está teniendo, pero algunos medios la están subutilizando y copian las informaciones tal y como las presenta otro periódico local o internacional” agregó.


El también jefe de redacción de Diario Libre resaltó la importancia de mantener la ética y humanizar la noticia. Al mismo tiempo brindó a los jóvenes un decálogo de 7 pasos a seguir para hacer una buena investigación que resulte en una noticia de interés. Refiriéndose a la competencia que se da en algunos momentos por liderar en las informaciones y en la novedad dijo “con el tiempo se ha aprendido que no se trata de ser los primeros  si no de ser los más completos”. 


Sobre las redes sociales expreso que estas han llegado para cambiar el formato en que se ofrecen las informaciones y cómo el usuario las consume. “Todo periodista debe tener una red social para catapultar su información, pero estas herramientas son pasajeras, hoy esta FB, mañana Instagram y pasado Tik Tok”, dijo al resaltar que a pesar de ser buenas herramientas, solo deben utilizarse como el modo secundario en que se transmiten las noticias. 


Recordó además a los futuros profesionales que para ser un buen periodista hay que nutrirse de tantos temas como sea posible, prepararse en la ortografía y ser respetuosos con los compañeros. Agregó “ el periodista debe especializarse, hoy en día este es un oficio y cualquiera toma un teléfono y comparte datos o informaciones como si fuera un profesional, por eso hay que estar actualizados”. Para finalizar externo lo que para el significa la noticia diciendo "Siempre me han emocionado las notas que tratan sobre el día a día, sobre la gente que no tiene quien las represente."

Aviación dominicana; de crisis a un repunte inesperado tras la pandemia.

La economía nacional alza el vuelo con el sector aeronáutico tras los estragos del confinamiento causado por el COVID-19. Desde el año 20...